Resistencias, limpieza y mantenimiento del cemento pulido

Cemento pulido, cuidados y mantenimiento

Resistencias limpieza y mantenimiento del cemento pulido Es importante saber que la máxima resistencia mecánica y química de las superficies revestidas con cemento pulido se alcanza a los 28 días, igual que los morteros cementosos tradicionales. Aunque durante las primeras 72 horas puede alcanzarse hasta una tercera parte de su resistencia final, no es recomendable exponerlo a su máxima carga de trabajo sin tomar precauciones, ya que la humedad del soporte y variaciones de las condiciones óptimas de endurecimiento (20 ºC y 60 % HR) hace que éste pueda verse modificado drásticamente. De esta manera, durante las primeras semanas deben extremarse las precauciones de uso ya que es mayor el riesgo de ensuciase, de rayado o pérdida de brillo.

cemento pulido

Cuidados durante la primera semana después del cemento pulido, proteger las superficies con cartón o papel.

– En el caso de pavimentos: no pisar directamente al menos las primeras 48 horas.

– Durante las primeras 48 horas: NO lavar, limpiar o pasar elementos abrasivos. Hasta la primera semana lavar sólo con agua y sin elementos abrasivos.

– No verter líquidos, ni transitar con elemento pesados, no exponer a caídas de objetos que produzcan deformaciones por caídas.

 

Ver los cuidados que hay tener con la limpieza del microcemento

Precauciones durante el primer mes:

– En caso de pavimentos: utilizar con precaución, si se realizan trabajos sobre él, proteger con cartones o papel.

– Limpieza: no utilizar lejías, ácidos, detergentes agresivos ni elementos abrasivos, sólo agua con jabón y aclarar perfectamente.

 

Limpieza y buen uso del cemento pulido

Debido a que el cemento pulido es un revestimiento decorativo, no se puede utilizar instrumentos de limpieza abrasivos como ácidos, lejías, ni productos en elevadas concentraciones (incluso de limpieza) ni disolventes, ya que pueden provocar la pérdida de brillo.

Aconsejamos limpiar con agua templada o fría, agregando detergentes neutros no agresivos, aclarar con agua limpia y secar por aspiración o con esponjas. Si el agua tiene un alto contenido en cal, puede añadirse un poco de vinagre en limpiezas periódicas y cera en el aclarado.